RSS

La aguja y el pajar

17 May

Viñeta de Antonio Mingote

En el periódico se ve en seguida, nada más hojearlo, que el mundo, en general, es un sitio espantoso, atravesado por desagracias, ulcerado de hecatombes, de las variedades más inauditas de la explotación y la crueldad, anegado de miles de millones de vidas humanas que pululan arrasándolo como una plaga global de termitas, y la mayor parte de las cuales transcurren, del nacimiento a la muerte, de manera espantosa, entre la miseria, el dolor y la oscuridad, en un hacinamiento parecido al de los dibujos de Brueghel.

Ventanas de Manhattan,

Antonio Muñoz Molina

El músico de la estación de Guzmán el Bueno entona No woman no cry, como cada mañana a las nueve y treinta y cinco, junto a las cintas transportadoras de personas. La prisa y el sueño madrileños, con resaca ambos de la fiesta de San Isidro, se ven interrumpidos por la detención del metro, que, por dificultades técnicas, no arranca hasta transcurridos cinco minutos (una locura de desfase horario en una ciudad que no permite la relajación ni en los parques, siempre abarrotados). Al-Jazeera y Al-Arabiya protagonizan la lección de Sistema Mundial de la Información. Más tarde, degusto, en la medida en que se me permite, un café con leche fría y una barrita de cereales con frutas rojas. Despliego virtualmente la primera página de El País y leo: “La prima cae de 500 puntos tras marcar otro máximo histórico”. No hace falta explicar de qué prima se trata. Otra feliz mañana truncada por el agobiante futuro de nuestros bolsillos.

A diferencia de lo que ocurría hace unos meses, las noticias sobre desagravios económicos, así como las anteriormente sorprendentes portadas de La Razón, han dejado de provocar un atragantamiento en mis desayunos y se han convertido en irremediablemente habituales. Una servidora se ha cansado ya, definitivamente, de emplear la palabra crisis como conclusión a toda conversación. La sensación de agobio generalizado por el futuro, o peor aún, por el presente, ha dejado de ser una novedad y, por ello, me veo en la tesitura de tener que defender a capa y espada el optimismo, que se ve peligrosamente amenazado por la tormenta que, no podemos negar, se está tomando su tiempo antes de marcharse. 

Viñeta de Forges

¿Hay motivos para el desaliento? Desde luego, pero la clave para una vida mental sana reside en no ser permeable a él. Buscar un optimista en este país se ha convertido en una hazaña más admirable que encontrar una aguja en un pajar. Sin embargo, y sin ánimo de abuelocebolletizarme, creo que es posible obtener diariamente, al menos, una infusión de optimismo. Abril nos ha tenido a más de uno haciendo equilibrismos sobre la frontera entre el optimismo y el pesimismo, pero, por fortuna, la red de seguridad que había debajo nos ha permitido no caer.En Periodismo hay ciertos enunciados que se repiten constantemente. Cada estación, cada acontecimiento y cada sección tienen las suyas propias. Por poner un ejemplo: los ciudadanos están llamados a las urnashoy España vive su fiesta de la Democracia el voto de los indecisos será clave son típicas del periodo de elecciones. Con la crisis, nos han llegado unas cuantas; entre ellas, máximo histórico. Había un tiempo, recuerdo, en el que nos provocaba gran sensación de alegría y orgullo escuchar esa expresión… eran tiempos en los que el paro no figuraba como la primera de las preocupaciones de los españoles y no teníamos ni remota idea de lo que prima de riesgo iba a significar. Ahora, sin embargo, hemos gastado en tal medida la esencia de la palabra récord que ya no nos sorprende que la prima de riesgo alcance un máximo histórico, pues lleva haciéndolo sistemáticamente desde hace meses.

Fuente: Twitter

El pasado sábado, por primera vez acudí a una concentración del movimiento ciudadano del 15-M. Estábamos de aniversario y unas 30.000 personas salieron a las calles de Madrid a celebrarlo. Fue mi inyección de positivismo de la semana. Pese a lo que pueda parecer por actuaciones como el desalojo de la plaza de Sol en la madrugada del sábado al domingo, esta movilización ciudadana no debe ser motivo de preocupación, por lo que resulta difícil de comprender que intente ocultarse algo tan grande. Opiniones sobre el 15-M hay muchas, pero lo que es innegable es que por primera vez desde hace mucho tiempo, el debate político se ha trasladado a las calles y hay una parte muy grande de la población que ya no quiere seguir esperando a ser rescatada por unos políticos carismáticos y prometedores (algo que se ha demostrado con creces que no casa con las costumbres de nuestro país), sino que prefiere hacer todo cuanto esté en su mano para demostrar que, al menos, no está de acuerdo con lo que está pasando. Me parece muy positivo reconocer que, con lo mal que está la situación económica del país y de cada familia en concreto, el movimiento ciudadano ha resultado ser pacífico y no violento. Hay motivos para el desaliento, sí, pero no podemos dejar que la batalla la gane la desazón, porque entonces sí habrá una crisis irrevocable. 

La normalidad es una fuerza geológica, lenta como el curso de un glaciar, y cada persona se aferra infinitesimalmente a la suya, porque casi nunca puede hacerse otra cosa, y porque las amenazas siempre son abstractas, mientras que la vida inmediata es tan precisa, tan rica en pormenores, que no puede someterse a categorías ni a dictámenes generales sobre el estado de ánimo de una ciudad entera o de un país o sobre las expectativas de lo que puede o no puede ocurrir.

Ventanas de Manhattan,

Antonio Muñoz Molina

Anuncios
 
Deja un comentario

Publicado por en 17 de mayo de 2012 en Platos preparados

 

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: