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El instante decisivo

22 Mar

Detalle de Muchacha afgana, de Steve McCurry. Fuente: http://www.rafaelnarbona.es

De un color mezcla entre verde y azul. Con una pupila contraída por el flash y la luz que entra por la ventana que hay enfrente, de cuya existencia somos conscientes por el reflejo en su mirada. Un lacrimal engrosado, seguramente a fuerza de lágrimas. Un blanco extremadamente neutral que no se encuentra nunca en ojos occidentales. Pestañas que nunca han sido maquilladas. Ojos grandes, muy grandes. Y una mirada que no se olvida nunca, de esas que se te cuelan en los sueños y te atrapan de repente, en medio de una calle de cualquier lugar.

Nunca nadie ha podido quitarse de la cabeza los ojos de Sharbat Gula tras contemplar, seguramente con asombro, esta maravilla de la fotografía, cuyo mayor mérito reside en la persona que aparece en ella. Sin embargo, la mayoría no conocerá su nombre y otros tantos ni siquiera sabrán quien la ha traído hasta nuestras vidas… Steve McCurry. Esta fotografía contiene una historia más de mil veces relatada: la de una muchacha afgana arrastrada por la guerra a un campo de refugiados en Pakistán. Allí, esta niña, que tenía 12 años pero también una madurez considerable promovida por las circunstancias, fue retratada por Steve McCurry. La fotografía fue portada de National Geographic en junio de 1985.

Un año después, la vida de esta muchacha cambió, pero no al nivel que cambió el Fotoperiodismo con esta imagen. Mientras la comunidad occidental seguía ensimismada por esos ojos, ella contraía matrimonio, un acto fruto de la tradición de la etnia pashtún, a la que pertenece, y del que nacieron cuatro hijas. Esto podemos contarlo gracias a que McCurry volvió años después a Afganistán en busca de la muchacha afgana que había revolucionado su carrera y que no había vuelto a ser fotografiada. Por supuesto, no tenía ni idea de que su rostro había dado la vuelta al mundo.

Es un error subestimar el poder de las decisiones, incluso el de las pequeñas, porque nunca sabes a dónde va a llevarte cada cosa que hagas. Si McCurry no hubiera pasado por aquel lugar, si no hubiera pasado 15 minutos con ella, si no hubiera decidido pararse a retratarla, si no hubiera decidido enviar la fotografía a National Geographic, si la revista no hubiera decidido publicarla en portada, si no hubiera… Esta cadena de decisiones tuvo como resultado la creación del proyecto Afghan Children’s Fund en 2008, cuya lucha se centra en el desarrollo y la creación de oportunidades educativas para las niñas y las mujeres afganas. Gracias al instante decisivo en el que McCurry atrapó esa imagen, existe una posibilidad de avanzar, pequeña para nosotros, pero grande para ellas y para la Educación en un país destrozado por una sucesión de guerras.

Hay miradas que mueven el mundo.

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Publicado por en 22 de marzo de 2012 en El viaje del elefante, Elefantes

 

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