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Los días raros

25 Feb

Marie Colvin en El Cairo, febrero de 2011. Fuente: http://www.telegraph.co.uk

Su marca más característica era el parche que llevaba en el ojo desde hacía once años. No sabemos a qué lugar físico habrá ido a parar ese peculiar objeto tras su muerte, pero es posible que con esta desaparición paulatina de periodistas y de periódicos que se está dando últimamente (bien por la propia naturaleza o bien por la fuerza superlativa de un mercado que nos está llevando a todos a una ruina no solo económica), seamos nosotros los que comencemos a portar un parche invisible que nos haga más cómodo el ignorar lo que ocurre en el mundo. En cualquier caso, nos queda claro que sus ganas y su profesionalidad llevaron a Marie Colvin a conocer en unos años a más personas, más realidades y más horrores humanos de los que llegaremos a comprender los demás en toda nuestra vida. Las guerras y revoluciones en las que ella estuvo presente machacaron al mundo con miles de muertos, pero su fallecimiento parece destacar entre todos ellos, no por más importante, sino por más llamativo: se trata de la muerte de una buena profesional, una de esas periodistas chapadas a la antigua que insistían en contar la información desde la primera línea de combate. Puede que una persona sola no sea capaz de cambiar la historia del Periodismo, pero sí de intentar llevar a la profesión a cumplir los objetivos que se propuso en sus orígenes: cubrir las informaciones de todo el mundo, transmitir las noticias para que todos puedan conocer las realidades más lejanas y denunciar las guerras, las injusticias y la violencia que se han convertido en el día a día de nuestro mundo.

Nunca ha sido más peligroso ser corresponsal de guerra, porque el Periodismo en las zonas de combate se ha convertido en objetivo principal […]. No se puede conseguir la información sin ir a los lugares donde se dispara a la gente y otros te disparan a ti. La dificultad estriba en tener la suficiente fe en la humanidad para creer que habrá bastante gente -el Gobierno, los militares o la gente de la calle- a la que le importe que lo que cuentas llegue a las páginas de los periódicos, la página web o la televisión. Nosotros tenemos esa fe porque pensamos que lo que hacemos tiene un impacto.

Marie Colvin sobre el Periodismo de guerra en noviembre de 2010

Tras acudir a todos los países árabes que están “floreciendo” en estos últimos tiempos, finalmente Colvin fue víctima de un bombardeo en la ciudad de Homs, punto clave de la revolución en Siria, donde a día de hoy han encontrado la muerte más de 5.000 personas y también un periodista francés, Rémi Ochlik. Ella tenía 55 años; él, 28. Este último dato congela el alma de cualquiera, aunque es cierto que a pesar de su juventud este fotógrafo era un periodista de gran talento, admirado entre otras cosas por haber ganado el World Press Photo, un premio que este año ha querido reconocer la trayectoria profesional de otro periodista de guerra, el español Samuel Aranda, concretada en esta fotografía tomada en Yemen:

Días después de enterarnos de estas noticias, llegó un momento que, desgraciadamente, todos estábamos esperando. Sus opositores deseaban su desaparición desde el día en que nació, el 26 de septiembre de 2007, mientras que sus defensores y sus trabajadores temían el día en que tuviera que hacerse público su cierre: el cierre de Público. Como ocurre siempre, uno puede estar o no de acuerdo con un periódico, pero sí es cierto que Público ha marcado una gran diferencia en el Periodismo español. Fiel a sus valores, Público renunció desde sus inicios a algunos pilares económicos fundamentales para el mantenimiento de un periódico de nuestro país, una prueba más de que lo importante, por desgracia, no es tener un buen número de lectores, sino tener un buen margen de beneficios. Público era el sexto periódico de pago más leído en nuestro país, pero parece que esto no es suficiente. Respetando todas las opiniones que uno pueda tener acerca de este diario, lo que es cierto es que la desaparición de un periódico por motivos económicos es siempre un paso atrás en la pluralidad y la libertad de expresión de un país.

No ha sido una buena semana para el Periodismo.

Son días raros.

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4 comentarios

Publicado por en 25 de febrero de 2012 en Platos preparados

 

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4 Respuestas a “Los días raros

  1. Esther

    25 de febrero de 2012 at 13:40

    Sin duda días muy raros cargados de malas noticias. Buen trabajo 😉

     
  2. 505gonza

    25 de febrero de 2012 at 13:59

    Son días rarísimos Elena. Muy raros. De hecho, todo empieza a adquirir un cariz siniestro. Enhorabuena por el blog, por si no te la había dado todavía. Un abrazo.

     

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